¿Cómo ser más asertivo?

Artículo actualizado

¿Cómo ser más asertivo? ¿Cómo puedo defender mis derechos, comunicarme con solvencia y dejar claras mis posturas ante los demás sin titubear y sin caer tampoco en la agresividad? No es fácil. Desarrollar esta competencia social requiere tiempo y entrenamiento, pero eso sí, cuando lo logramos, todo cambia y el bienestar que experimentaremos será sin duda muy satisfactorio.

Decía el psicoterapeuta cognitivo Albert Ellis que ser asertivo no significa ni mucho menos, atacar o ignorar los sentimientos de los demás para defender los nuestros. Significa, por encima de todo, estar dispuesto a defendernos de manera justa y adecuada sin tener que levantar la voz u ofender. Pocas habilidades sociales son tan necesarias como saludables a día de hoy.

Para empezar, algo interesante sobre este recurso psicológico es que cuando ya lo dominamos, se reduce la ansiedad y el estrés. Decir en cada momento lo que pensamos de manera hábil, higieniza de manera notable nuestra vida y nuestra mente.

Aún más, las personas asertivas, aquellas que no temen defender sus puntos de vista, que aceptan la crítica constructiva y que no son pasivos ante lo que les molesta, disfrutan de una mejor autoestima y autoconfianza.

La asertividad no es lo que haces, es lo que eres. (Cal Le Lun)

¿Cómo ser más asertivo?

¿Cómo ser más asertivo? 5 claves para conseguirlo

Si nos preguntamos cómo ser más asertivo hay una idea que debemos interiorizar: convirtiendo esa competencia en un hábito. Así como cada mañana nos levantamos, nos aseamos y desayunamos, la asertividad debe ser ese ejercicio cotidiano que vertebre cada conversación y cada modo de desenvolverse en la vida. Hacerlo requiere decisión y un compromiso firme con nosotros mismos.

Veamos 3 modos para lograrlo.

Te interesará leer:  He aprendido que sin esperar nada de nadie, se vive mejor

1. La asertividad es amor propio, empatía y una dosis de descaro

La persona asertiva tiene en su interior una receta infalible para actuar siempre de este modo. Esa fórmula contiene 3 ingredientes.

  • Un 60% de amor propio.
  • Un 40% de empatía.
  • Y un 10% de desafío.

En primer lugar, para poder dejar claras nuestras posiciones, opiniones y necesidades se necesita un alto grado de amor propio. Sin este músculo psicológico nada es posible. El segundo elemento es la empatía. Debemos ser capaces de empatizar con la situación de la otra persona y respetar siempre sus derechos.

Por último, y no menos importante, se requiere de ese impulso donde no nos falte la inteligencia pero tampoco el atrevimiento o desafío para comunicarnos y clarificar nuestra posición en cada momento.

¿Cómo ser más asertivo?

2. ¿Cómo ser más asertivo? !No te olvides de estas frases!

Otro recurso para recordar cómo ser asertivos es tener en el ‘bolsillo’ algunas frases muleta que nos ayudarán desenvolvernos en cualquier conversación para defender nuestros derechos. Son las siguientes:

  • «Respeto y entiendo tu opinión, pero no estoy de acuerdo porque…»
  • «Tengo en cuenta lo que me dices, pero es necesario que tengas presente mi postura sobre este tema»
  • «No, gracias.»
  • «En este momento lo que yo necesito es…»
  • «Lo siento. No me gusta. Preferiría que ____.»

3. Describe siempre lo que no te gusta, no quieres o no aceptas y usa el pronombre ‘yo’ sin miedo

Antes de expresar lo que queremos o necesitamos en una situación determinada, es necesario que describamos el comportamiento hiriente o problemático para que la otra persona tenga claro dónde están los límites. Estos serían unos ejemplos:

  • No me gusta cuando levantas la voz. Es una forma de agresividad y hace daño.
  • Me siento triste y me molesta cuando decides cosas sin tenerme en cuenta.
  • No me gusta el modo en que me pides las cosas. Las impones y te diriges a mí con poco respeto.
Te interesará leer:  Detrás de la persona fuerte está ella misma intentando no rendirse

Por otro lado, después de definir y dejar clara la situación problemática, haremos la solicitud. Expresaremos qué queremos, y para ello, nunca debe faltar el pronombre personal ‘YO’. Hacer uso de él es saludable, es necesario y nos infunde adecuadas dosis de amor propio cuando más lo necesitamos.

  • No me gusta cuando levantas la voz. Yo espero que mejores tu forma de comunicarte conmigo cambiando el tono.
  • Yo quiero que a partir de ahora me pidas las cosas con respeto. Para convivir se necesita respeto, yo te lo ofrezco y merezco por tanto el mismo trato.

¿Cómo ser más asertivo?

¿Cómo ser más asertivo? Debemos recordar la siguiente fórmula:

A-Siento la emoción. Hay algo que no me gusta o con lo que no estoy de acuerdo y ante lo que debo reaccionar. La identifico.

B-Expreso en voz alta con respeto esa conducta o situación que no me gusta. Lo hago con claridad y sin miedo. Asimismo, intento siempre ser empático y conocer la realidad de la otra persona.

C- Hago una solicitud. Pido que eso que no me gusta, no se repita o sencillamente, expreso lo que yo necesito y quiero.

Conclusión

Para concluir señalar solo un detalle. Aprender a ser asertivo requiere tiempo. No pasa nada si al principio nos sentimos un poco torpes, si nos expresamos con cierta inseguridad. Poco a poco iremos ganando en solvencia. Se trata solo de hallar esas técnicas que más se ajusten a nosotros, de ir sintiéndonos cada vez más cómodos y seguros.

Día a día nos percibiremos más hábiles para dejar claro quién somos y qué esperamos de los demás en cada momento. Establecer límites y comunicarnos de manera asertiva es un ejercicio de salud. 

Te interesará leer:  El amor propio no puede bailar con el miedo: así logré cambiar mi vida

Bibliografía

MACKAY, A. (2009). Assertiveness. In Motivation, Ability and Confidence Building in People (pp. 266–279). Elsevier. https://doi.org/10.1016/b978-0-7506-6500-1.50020-3

Thompson, R. J., & Berenbaum, H. (2011). Adaptive and aggressive assertiveness scales (AAA-S). Journal of Psychopathology and Behavioral Assessment33(3), 323–334. https://doi.org/10.1007/s10862-011-9226-9

Peneva, I., & Mavrodiev, S. (2013). A Historical Approach to Assertiveness. Psychological Thought6(1), 3–26. https://doi.org/10.5964/psyct.v6i1.14

Autor

Valeria Sabater
Valeria Sabater
He creado este blog para ti. Pienso que todos podemos mejorar nuestra realidad invirtiendo en nosotros mismos: descubriéndonos, aprendiendo, iniciando revoluciones desde el corazón y la creatividad. Soy escritora, licenciada en Psicología por la Universidad de Valencia en el año 2004. Máster en Seguridad y Salud en el trabajo en 2005, Máster en Mental System Management: neurocreatividad, innovación y sexto sentido en el 2016 (Universidad de Valencia), certificado en Coaching de bienestar y salud y Técnico especialista en psiquiatría (UEMC). Número de colegiada CV14913. Estudiante de Antropología Social y Cultural por la UNED. Cuento con diversos premios literarios. Adoro los libros, los animales y el olor de la lluvia. Puedes leerme también en “La mente es maravillosa”.
Artículos similares
Latest Posts from El rincón de las mujeres sabias

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

code

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.