Espacio de psicología, felicidad, crecimiento personal y cultura creado por Valeria Sabater
La angustia emocional duele y nos fragmenta. Nos sentimos como esa cerilla que poco a poco se consume por el fuego de la incertidumbre, la desesperación, el miedo y la sensación permanente de que algo malo va a suceder. Este tipo de malestar psicológico puede instalarse en nuestras vidas como ese inquilino que se niega a marcharse, que cierra las ventanas y descorre las cortinas para sumirnos en una oscuridad permanente.
No nos dejemos llevar por las recetas fáciles o las buenas intenciones de quienes nos dicen aquello de «pues aprende a quererte más». No. Fortalecer la autoestima no es algo que se consiga en un día o en dos. Se trata de una artesanía profunda, decidida y muy personal.
¿Cómo ser más asertivo? ¿Cómo puedo defender mis derechos, comunicarme con solvencia y dejar claras mis posturas...
Las personas más inteligentes no son siempre las más felices. Tampoco las que toman mejores decisiones ni las que...
Eres mucho más de lo que refleja tu espejo. Eres también todas partes rotas, cada una de tus grietas invisibles y fracturas emocionales; esas que nadie ve pero por donde a día de hoy, ya pasa la luz. Ahora ya son cicatrices bien llevadas, heridas que acaricias de vez en cuando, consciente de que están ahí. Porque a menudo aún escuecen, no hay duda. Sin embargo, son parte de tu historia y como tal, las asumes, las aceptas con valiente dignidad.
En la mitología griega , un Fénix es un ave que se regenera cíclicamente. Lo hace al resurgir de las cenizas de su predecesor. Heródoto, Lucano o Plinio el Viejo ya hablaban de esa singular criatura que parecía tener su origen en el Antiguo Egipto.
Al I Ching o “libro de las mutaciones” se le define a menudo como uno de los oráculos o libros de adivinaciones más antiguos de la cultura china. Sin embargo, asumir esto no sería del todo exacto. Para empezar, señalaremos un aspecto más que interesante: estamos ante de los textos de la humanidad más interesantes desde un punto de vista arqueológico.
Quién no ha soñado alguna vez vivir en un faro? Unos días, unos meses o de forma...